Esta
masa de pan que os traemos hoy, además de ser muy fácil, es una masa comodín: lo mismo sirve para hacer unos bollitos para la merienda de los niños, que una preciosa baguette para un comida especial, unos
bollos preñaoso una
masa de pizza para la cena.
Su elaboración no puede ser más sencilla: se mezclan los ingredientes con una cuchara de madera y listo. Y aguanta perfectamente en el frigorífico durante dos semanas, lo que permite que siempre tengamos a mano masa lista para hornear. ¿No os tienta probarla?
Además, no olvidéis que el
pan es muy importante en la alimentación de los niños, pues constituye una saludable fuente
cereales y energía. ¡Y mejor aún si está hecho en casa! ¿No creéis?
No os perdáis la preparación, porque os damos algunos consejos para conseguir un pan crujiente de manera fácil.
Masa de pan multiusos superfácil
Ingredientes:
- 700 gr. de harina
- 450 gr. de agua templada
- 10 gr. de levadura seca de panadero (ó 20 gr. de levadura fresca)
- 10 gr. de sal
Preparación de la masa:
Diluimos bien la levadura en el agua templada.
En un bol o tupper muy grande, ponemos la harina y la sal, y añadimos el agua con la levadura. Removemos bien con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
Cubrimos con papel film y dejamos levar durante al menos dos horas. No pasa nada si está más horas o, incluso, toda la noche.
Guardamos la masa en la nevera hasta el momento de usarla, cubierta siempre con papel film.
Para usar la masa:
Sacamos la masa de la nevera, la espolvoreamos con harina, cogemos la masa que queramos y, sobre una superficie bien espolvoreada también con harina, le damos la forma que deseemos (panecillos, baguettes, pizza…).
Dejamos levar 40 minutos y horneamos.
Consejos para el horneado y enfriado:
Para hornear pan, es más que aconsejable que en el horno haya vapor. Para eso, al precalentar el horno, metemos una cazuelita de barro con agua, de manera que, cuando vayamos a meter el pan, el agua ya esté hirviendo y creando vapor. Pero el pan solo requiere vapor durante los primeros minutos, así que después de cinco o diez minutos, retiramos la cazuelita.
Si tenéis una piedra para hornear pan o pizzas, ¡utilizadla! Debe de estar muy caliente cuando metamos el pan, con ayuda de una pala. Eso hará también que quede mucho más crujiente. Si no tenéis, podéis usar como piedra una bandeja de horno boca abajo y otra como pala para traspasar fácilmente el pan a la bandeja caliente de dentro del horno.
Para que el pan quede crujiente, es necesario hornearlo primero cinco o diez minutos a temperatura muy alta (200-220º) y luego bajar la temperatura (170-180º) durante el resto del tiempo hasta que el pan esté bien morenito.
Es muy importante dejar enfriar el pan sobre una rejilla, de manera que la humedad del pan mientras se enfría pueda escapar. Si no, el crujiente se irá yendo progresivamente.
Para mejorar el sabor de la siguiente tanda de masa:
Guardad siempre un poquito de masa de la tanda anterior para añadírselo a la nueva tanda de masa que hagáis. Eso mejorará su sabor.